Querido ....: Sobra decir que este es el último correo que recibirás de mí y probablemente no debería estar escribiéndote esto ahora, mi mamá dice que sería darte demasiada importancia, pero nunca fui del tipo de personas que se callan las cosas y hay cosas que quiero decirte. Intentaré hacer de este escrito lo más objetivo que haya dicho, pero no creo que lo logre, aunque dicen que lo que cuenta es la intención.
Recibí tu mensaje, no tienes por qué pedir disculpas por haberte creado expectativas que no pudiste colmar conmigo, creo que es una reacción normal que tienen los seres humanos, me ha pasado. La parte mala viene cuando no se colman dichas expectativas y de algún modo se genera cierta decepción que debes estar teniendo. También yo, pero mis expectativas hacia tí no fueron generadas por tu parte física, pensé que eras diferente y que cuando decías parafraseándome que tenías los "ojos bien abiertos y la vista lo suficientemente buena" para ver el interior de cada uno decías la verdad. Te creí cuando dijiste que conmigo habías aprendido el valor de la palabra, "palabra", demasiado grande su significado, no? Palabra ... es "querer" y la utilizas en frases como "te quiero", frases como esas son las que tú me dijiste y yo te creí, pero al igual que lo hizo mi ex te dejaste llevar por tu parte de hombre y tus frases se convirtieron en sólo estúpidas letras que se unieron para formar algo parecido a una palabra que ha perdido el sentido. Te importó demasiado la cara o el cuerpo de quien escribía palabras con el sentido que tú mismo inspirabas al otro lado de la pantalla y no obtuviste lo que esperabas.
Siento mucho no ser quien quisieras, entenderás que no puedo hacer nada al respecto. Pero yo te lo advertí y siempre te dije que sucedería esto, en ese orden... hablaríamos por teléfono, nos daría por conocernos y al igual que lo hizo mi ex te decepcionarías de mi físico y cada quien seguiría por su camino. No te niego que me había mentalizado desde hace mucho para que esto sucediera, como tampoco te niego lo mucho que me duele y más que dolerme por el hecho de lo que hiciste, me duele porque esperaba mucho más de tí. Sólo quiero despedirme dejándote una pregunta en el tintero... en un futuro, cuando tengas tu propio consultorio o ejerzas tu papel de médico... vas a dejar de atender a tu paciente porque no te agrade su físico? ...... Eso pensé.
Realmente fue un placer.
1 comentario:
No te preocupes por conseguir gente así, estamos claros que hay muchos, pero algún día encontrarás una persona que no le importe el frasco sino el contenido, el olor del perfume... el primer tipo de personas, las superficiales, realmente no valen la pena, son muy fáciles y básicos, con regalarle una frasco bonito (aunque vacío) se sentirán contentos... en cambio las que van a tratar de descubrir que es lo que contiene, esas si valen la pena... no te des mala vida porque no se dió, no te merecía... :)
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